Resumen
El habla hablada —admítaseme la distinción— consiste en escribir como se habla, cuando el hablar es espontáneo. Se observará que unos hablan como leyendo, que otros escriben como hablando. Y que unos terceros hablan y escriben realmente, de acuerdo con el protocolo de tales formas expresivas. Los que hablan como leyendo corresponderían al estilo de habla escrita, así hablen. Y los que escriben como hablando, al estilo de habla hablada, así escriban. Buena parte del encanto en las obras de Rulfo se debe al empleo del habla hablada. Esos textos nos lucen conocidos, y nos dejan perplejos porque sospechamos haberlos leído antes. El secreto estriba en que están escritos —los del caso— con el sonido rutinario de la voz viva de la calle. Son una continuación de la vida, que ingresa al texto como a su casa.
